Capítulo 4

Dare e Avere

Ogni conto ha due parti: la sinistra per il dare, la destra per l'avere. E dalla differenza tra le due, il mercante conosce la verità dei suoi affari.
— Luca Pacioli, Summa de Arithmetica, 1494

Es una tarde de otoño en Venecia, 1494. La luz entra oblicua por la ventana del estudio de Pacioli en el monasterio de San Bartolomeo. Sobre la mesa, entre tratados de geometría y rollos de cálculos, el fraile ha despejado un espacio para un único pergamino en blanco.

Marco observa mientras Pacioli toma la pluma y traza una línea horizontal larga en la parte superior del pergamino. Luego, desde el centro de esa línea, dibuja una vertical que baja hasta el borde inferior. El resultado es inconfundible: una gran letraT.

—Ecco —dice Pacioli, señalando su dibujo—. Esta forma sencilla es todo lo que necesitas para ver cómo fluye el dinero a través de cada cuenta. La izquierda es elDare—lo que se da, lo que entra. La derecha es elAvere—lo que se tiene, lo que sale.

Marco frunce el ceño. —PeroDaresuena como dar, como si algo saliera...

Pacioli sonríe. &mdash;Los nombres confunden al principio. No pienses en las palabras. Piensa en laposición. Todo lo que va a la izquierda es un <span class="debit">cargo</span>. Todo lo que va a la derecha es un <span class="credit">abono</span>. Lo demás son reglas que aprenderás con la práctica.

Pacioli escribe «Bancos» en la parte superior de la T y empieza a explicar las tres partes:

• Encabezado: el código y nombre de la cuenta &mdash;la identidad del recipiente.

• Lado izquierdo (Debe / <em>Dare</em>): donde se registran los cargos.

• Lado derecho (Haber / <em>Avere</em>): donde se registran los abonos.

&mdash;Imagina que cada cuenta es un recipiente &mdash;dice Pacioli&mdash;. El Debe es la boca por donde entran las monedas. El Haber es el conducto por donde salen. Elsaldoes lo que queda dentro del recipiente: la diferencia entre lo que entró y lo que salió.

&mdash;Empecemos con tu cuenta más importante &mdash;dice Pacioli&mdash;.Bancos. Es donde guardas tu oro. Es una cuenta deactivo, y los activos tienen naturaleza <span class="debit">deudora</span>: aumentan con cargos en el Debe y disminuyen con abonos en el Haber.

Pacioli escribe los movimientos del último mes de Marco en la cuenta T:

Marco sigue el cálculo con los dedos:

&mdash;48,000 ducados &mdash;confirma Marco&mdash;. Eso es lo que tengo en la banca de los Medici y en mi caja fuerte.

Pacioli asiente. &mdash;La fórmula para las cuentas de naturaleza deudora siempre es la misma:saldo = cargos &minus; abonos. Activos y gastos siguen esta regla.

&mdash;Ahora veamos el otro lado &mdash;continúa Pacioli, tomando un pergamino nuevo&mdash;. Tú le debes dinero al especiero Giovanni por la pimienta que te envió la semana pasada. Esa deuda vive en la cuenta deProveedores.

&mdash;Proveedores es una cuenta depasivo, y los pasivos tienen naturaleza <span class="credit">acreedora</span>: aumentan con abonos en el Haber y disminuyen con cargos en el Debe. Es exactamente lo contrario de Bancos.

&mdash;23,000 ducados que debes a tus proveedores &mdash;dice Pacioli&mdash;. La fórmula para las cuentas de naturaleza acreedora es:saldo = abonos &minus; cargos. Pasivos, capital e ingresos siguen esta regla.

Marco se levanta de su silla con energía. &mdash;Entonces, si pago 5,000 ducados a Giovanni por la pimienta, ¿qué pasa en las cuentas?

Pacioli coloca dos pergaminos lado a lado. &mdash;Observa. Un solo acto &mdash;pagar a Giovanni&mdash; tocadoscuentas al mismo tiempo. Así funciona la partida doble: cada movimiento tiene un espejo.

&mdash;Mira &mdash;señala Pacioli&mdash;. El <span class="debit">cargo</span> a Proveedoresdisminuyetu deuda (porque Proveedores es de naturaleza acreedora). El <span class="credit">abono</span> a Bancosdisminuyetu efectivo (porque Bancos es de naturaleza deudora). Y lo más importante: el cargo es exactamente igual al abono.5,000 = 5,000. La balanza no miente.

Marco contempla los dos pergaminos. &mdash;Es como una balanza de dos platillos &mdash;murmura&mdash;. Si pongo algo en un lado, tengo que poner exactamente lo mismo en el otro.

&mdash;Esattamente&mdash;dice Pacioli&mdash;. Y si algún día los platillos no pesan igual, sabrás que hay un error. La partida doble es su propio sistema de verificación.

Antes de cerrar la lección, Pacioli toma un último pergamino y dibuja una tabla que resume todo lo aprendido:

&mdash;Memoriza esta tabla &mdash;dice Pacioli con firmeza&mdash;. Es el alfabeto de la contabilidad. Sin ella, todo lo que sigue será incomprensible. Con ella, cada transacción se vuelve transparente.

Esa noche, en su escritorio junto al Canal Grande, Marco toma papel y dibuja sus primeras cuentas T por su cuenta. Registra cada transacción del día: el pago al carpintero por reparar el almacén (6,000 ducados), el cobro de una venta de telas al mercader de Padua (12,000 ducados), el depósito en la banca de los Medici.

Al final, suma los cargos y los abonos. Son iguales. La balanza está en equilibrio. Marco sonríe &mdash;no por los números, sino porque por primera vez puedeversu negocio con claridad.