Chi naviga senza assicurazione, affida la sua fortuna al vento.
Génova, 1347. En un callejón cerca del puerto, un notario redacta un documento que cambiará la historia del comercio: el primer contrato de seguro marítimo del que se tiene registro. Un mercader genovés, temeroso de perder su cargamento de especias en el viaje a Brujas, paga una suma a un grupo de inversores que prometen cubrirle la pérdida si el barco se hunde. Nace laassicurazione.
Marco, desde su bottega en Venecia, ha contratado seguros para proteger sus embarques al Levante. Pero hoy nos interesa mirar el negocio desde ambos lados: Marco comoaseguradoque paga primas para proteger su mercancía, y Bartolomeo, un asegurador genovés que acepta riesgos a cambio de primas. Cada uno registra la misma transacción de manera radicalmente diferente.
El seguro, en esencia, es una promesa: una parte paga una cantidad conocida y pequeña (laprima) para transferir un riesgo grande e incierto a otra parte. La contabilidad del seguro debe capturar esta asimetría — certeza para el asegurado, incertidumbre calculada para el asegurador.
Un contrato de seguro crea obligaciones y derechos que se registran de manera opuesta en los libros de cada parte:
Esta dualidad hace del seguro uno de los temas contables más ricos: la misma transacción genera registros completamente distintos en cada lado del contrato.
Marco contrata una póliza de seguro marítimo con Bartolomeo para cubrir un embarque de seda y vidrio hacia Constantinopla. El valor asegurado es de 2,000 florines y la prima es del 5%, es decir, 100 florines por seis meses de cobertura.
En los libros de Marco(el asegurado), la prima es un gasto que compra protección:
En los libros de Bartolomeo(el asegurador), la prima no puede reconocerse como ingreso de inmediato. Bartolomeo aún no ha “ganado” esos 100 florines: debe mantener la cobertura activa durante seis meses. La prima entra como unpasivo— una obligación de prestar servicio:
Cada mes que pasa sin siniestro, Bartolomeo “gana” una porción de la prima. De los 100 florines cobrados por seis meses de cobertura, cada mes se devengan 16.67 florines. Este proceso se llamadevengamiento de la primay es el corazón de la contabilidad del asegurador.
Al finalizar los seis meses, si no hubo siniestro, la cuenta de Premi Non Guadagnati queda en cero y los 100 florines completos se han reconocido como ingreso en Premi Guadagnati.
Pero el mar es traicionero. En el tercer mes de cobertura, una tormenta en el Adriático daña la galera de Marco. La carga de seda se moja y se pierde parcialmente. Marco presenta una reclamación a Bartolomeo por 2,000 florines — el valor asegurado total.
En los libros de Marco, el siniestro genera un derecho de cobro:
Cuando Bartolomeo paga la indemnización, Marco cierra la cuenta por cobrar:
En los libros de Bartolomeo, el siniestro es un gasto — el costo de cumplir su promesa:
Bartolomeo asegura docenas de embarques. Al cerrar sus libros cada trimestre, necesita estimar cuánto deberá pagar por siniestros que ya ocurrieron pero que aún no se han liquidado — o peor, que ya ocurrieron pero queaún no le han reportado.
La reserva total de siniestros tiene tres componentes:
El indicador clave de rentabilidad de un asegurador es elratio combinado(combined ratio). Mide cuánto de cada florín de prima se gasta en siniestros y gastos operativos:
Un ratio combinado menor a 100% significa que el asegurador gana dinero con la operación de seguros propiamente dicha. El 94% de Bartolomeo indica que por cada 100 florines de prima, gasta 94 en siniestros y operación, quedándole 6 florines de utilidad operativa —antesde considerar los rendimientos financieros de invertir las primas.
Bartolomeo es un asegurador exitoso, pero teme la catástrofe: un solo huracán en el Mediterráneo podría hundir cinco galeras simultáneamente y dejarlo en bancarrota. Para protegerse, Bartolomeo compra su propio seguro: elreaseguro.
El reaseguro es literalmente el seguro del seguro. Bartolomeo cede una porción de sus primas a un reasegurador (digamos, un consorcio de banqueros florentinos) a cambio de que estos cubran una parte de los siniestros que excedan cierto umbral.
Cuando un siniestro grande ocurre y el reasegurador le reembolsa a Bartolomeo su parte, el asiento es:
Así, la cadena del riesgo se extiende: Marco transfiere su riesgo a Bartolomeo, y Bartolomeo transfiere parte de ese riesgo al consorcio florentino. En el mundo moderno, los reaseguradores a veces se reaseguran a sí mismos (retrocesión), y el riesgo final puede terminar en los mercados de capitales a través debonos de catástrofe.
Bartolomeo no fija sus primas al azar. Lleva años recopilando datos sobre naufragios, tormentas, piratería y daños a la carga. Con esta información, construye tablas de frecuencia y severidad por ruta:
La fórmula básica que Bartolomeo usa intuitivamente (y que los actuarios modernos formalizarían comoprima pura) es:
En la contabilidad moderna, estas estimaciones las realizanactuarios— matemáticos especializados en la medición del riesgo. Pero el principio es el mismo que Bartolomeo aplicaba en el siglo XIV: observar el pasado para predecir el futuro, y cobrar lo suficiente para cubrir las pérdidas esperadas más un margen.
Volvamos a Marco. Para él, el seguro es simplemente un costo más de hacer negocios. Cuando calcula la rentabilidad de una expedición comercial, la prima de seguro se suma a los demás costos:
Marco sabe que sin seguro, la utilidad esperada sería 900 florines en vez de 800. Pero también sabe que un solo naufragio sin seguro le costaría los 2,000 florines de mercancía. El seguro convierte un riesgo catastrófico en un costo predecible — y eso, para un mercader prudente, no tiene precio.
Bartolomeo cierra el trimestre con los siguientes datos de su cartera de seguros marítimos. Registra las pólizas necesarias:
Calcula: