El mercader que no planea sus cuentas antes de zarpar, naufraga antes de llegar a puerto.
Diciembre de 1494. Marco se sienta en su escritorio con una vela, sus libros del año y una hoja en blanco. Ha tenido un buen año: sus ventas de especias superaron sus expectativas y el préstamo de los Medici está casi pagado. Pero el próximo año quiere ser más ambicioso.
«Necesito unbilancio preventivo—se dice—. Un plan que me diga cuánto voy a gastar, cuánto espero ganar y cuánto necesito en caja para sobrevivir los meses malos.»
Unpresupuestoes un plan financiero expresado en números. No es una predicción del futuro —es unaintención: lo que queremos que suceda y cómo lo mediremos.
Todo empieza con una pregunta:¿cuánto voy a vender?De ahí se derivan todas las demás cifras:
Marco espera ganar 3,866 florines netos sobre ventas de 12,500. Un margen del 30.9% —excelente para un mercader de especias.
Si Marco vende 1,800 libras de pimienta en vez de 2,000, el presupuesto flexible recalcula los costos esperados para ese volumen. Así se separa la variación por volumen (vendió menos) de la variación por eficiencia (gastó más por unidad).
Marco usa base cero: no asume que los gastos del año pasado son necesarios. Cada florin debe justificarse. ¿Realmente necesita seguro marítimo en todas las rutas? ¿Puede negociar mejor flete?
Al final de 1495, Marco compara sus números reales contra el presupuesto:
Marco ganó menos de lo esperado (3,780 vs 3,866). La variación neta es desfavorable por 86.12 florines. Pero vendió más de lo esperado —el problema fueron los costos. Debe investigar por que.
El Universal Ledger Standard permite rastrear presupuestos de dos maneras: